viernes, 17 de julio de 2009

Las gaitas del siglo XXI

La curiosidad ha llevado a los socios fundadores del Obradoiro de Gaitas Seivane a paliar los defectos y perfeccionar el iconodela cultura gallega.

Hasta mediados del siglo XX la gaita fue un instrumento poco evolucionado y con problemas técnicos. Tenía una escala natural, que hacía que no se pudiera acoplar a otras músicas y tenía muchos problemas de afinación que se acentuaban con los cambios de temperatura y humedad. Ha sido la labor de los músicos y los artesanos que han trabajado por actualizar el instrumento dotarle de una escala semitemperada y eliminar su inestabilidad sonora la que ha permitido a la gaita ascender al lugar que ocupa hoy como icono del folclore gallego.
En estos estudios el Obradoiro de Gaitas Seivane ha jugado un papel fundamental. La familia ha aplicado una serie de innovaciones al largo proceso de fabricación de la gaita, lo que ha derivado en la creación de un sello con un sonido propio. Además de los pallones Seipal, el fol de Goretex y las nuevas escalas, la familia ha introducido el uso de máquinas y nuevas tecnologías en la fabricación de la gaita, que han permitido agilizar en parte el proceso.
La producción de gaitas lleva su tiempo. Hasta que un tronco de madera de buxo (boj) se convierte en un punteiro pueden pasar más de quince años. El secado de la madera, el cilindrado, el escaliado, el perforado de las notas del punteiro (astil donde se marcan las notas), el anillado y el montado alargan un proceso en el que intervienen más las manos del artesano que las máquinas. Los responsables de la empresa son conscientes de ello. Uno de los socios, Álvaro Seivane, asegura que el Obradoiro produce más de 300 gaitas al año y que podría hacer muchas más. "Pero queremos tener el control de calidad que requiere. Nos gusta que cada gaita pase por nuestras manos. El proceso es exactamente igual que cuando hicimos la primera", indica.
La manufactura de gaitas ha tenido que introducir innovaciones casi a la fuerza. Ya no quedan muchos bosques de boj en Galicia y además la madera que se usa en la gaita sólo puede cortarse en una época determinada del año, el menguante de enero, por lo que el Obradoiro ha introducido nuevas maderas en la fabricación de gaitas como palo santo, procedente de Brasil; cocobolo, de México, y granadillo, originario de Mozambique.
Cada una de sus gaitas puede valer entre 1.200 y 1.500 euros. Trabajan bajo pedido porque entienden que se trata de un instrumento muy personal. "La gaita debe ir muy a gusto con las ideas de cada persona. Por eso, damos muchas opciones a nuestro cliente, que puede elegir la madera, el tono, los anillados, los flecos... También puede grabar su nombre. Todo debe ir como a él le gusta para que vea su gaita en medio de 50 y diga ésta es la mía", asegura el socio de la empresa.
El taller Seivane tiene una cifra de negocio de 360.000 euros anuales y su actividad no se ha visto resentida por la recesión económica. Cuenta con una plantilla de nueve trabajadores, casi todos familiares, y fue fundado en 1994 por Xosé Manuel Seivane y sus dos hijos. La tercera hermana, a pesar de vivir en Bilbao, también forma parte del proyecto a través de uno de sus hijos, que trabaja en el taller.
Comercio online
Los Seivane aman la tradición musical gallega, pero también tienen la vista puesta en las vías para mejorar el negocio. Por ello, hace tres años instalaron en su página web un configurador de gaitas que simplifica el proceso de compra. Consideran que la exportación de sus productos se ha visto favorecida por esta nueva herramienta, que además está traducida a cuatro idiomas.
"El configurador nos ha resuelto la gran cantidad de problemas que teníamos al recibir un pedido del extranjero", asegura Seivane, quien explica que la terminología característica de la gaita complica la comunicación. La herramienta hace un recorrido por todas las partes de la gaita para que el cliente pueda escoger entre diferentes opciones (madera, tono, anillado, vestido y otros accesorios) hasta completar el proceso de compra. Además, la página web, por la que la empresa recibió el Premio Innova de los Premios Nacionales de Artesanía en 2006, incluye información sobre la historia del instrumento, instrucciones de mantenimiento y datos sobre la empresa.

martes, 23 de junio de 2009

Orquesta Típica Margariteña enaltece la música insular

Pdvsa-Centro de Arte La Estancia nuevamente en Oriente, presentó este domingo a la Orquesta Típica Margariteña, creada por el eximio músico insular Alberto "Beto" Valderrama, en la Feria Artesanal que se llevó a cabo en las Ferias y Fiestas de San Juan Bautista en el municipio Díaz. Esta es la segunda de las seis presentaciones que durante dos meses realizará esta agrupación musical y el maestro de la mandolina, Beto Valderrama quien comentó que es muy importante llevar la cultura y lo nuestro a todos pueblos, sin excepciones, porque cada día está decayendo el valor de lo autóctono y tradicional de las comunidades. Beto Valderrama nació en El Cercado, municipio Gómez.
Siendo muy joven creó su propio conjunto: "Los Yares", del cual era el director; más tarde se relacionó con grupos de música popular, entre los que se destacan el "Combo Dimago" de Chapalengo, el "Conjunto Los Anónimos" y el "Combo Nueva Esparta" de José Marcano. Desde 1963 ha participado en numerosos grupos musicales, tradicionales y populares; entre los que destacan el "Conjunto Los Guaiqueríes" de Francisco Mata y la "Rondalla Universitaria"; además, ha participado como primera mandolina en más de treinta discos de larga duración de música tradicional y popular venezolana. Ahora con su Orquesta Típica Margariteña, el maestro Beto Valderrama mostrará su talento y experiencia artística no sólo al municipio Antolín del Campo y Díaz, donde ya se ha presentado, sino también a los habitantes de los municipios Marcano, Tubores, Gómez y Península de Macanao, donde se llevarán a cabo los siguientes conciertos.
De esta manera, Pdvsa-Centro de Arte La Estancia continúa extendiendo sus ejes de acción social, cultural y de rescate patrimonial hacia la isla de Margarita, enalteciendo el gentilicio venezolano.

La poesía se danza, canta y pinta durante una semana en Venezuela

La poesía que se grita, la poesía que se canta, la poesía que se pinta y la poesía que se danza protagonizará la sexta edición del Festival Mundial de Poesía, que reunirá en Venezuela unos 200 bardos criollos e invitados internacionales de alrededor de 30 países, entre el lunes 29 junio y el 4 de julio. En la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, a las 6:30 de la noche, se realizará la inauguración de este evento poético que ya tiene como preámbulo una exposición denominada Poética visiva y continua del artista y poeta homenajeado en esta edición, Juan Calzadilla.
El ministro del Poder Popular de la Cultura, Héctor Soto, destacó que más que una simple gala o reunión entre poetas, este festival recorrerá las parroquias de Caracas, y los estados del país para que el pueblo tenga la oportunidad de oír poetas de todo el planeta. “Con la misma urgencia”, es el lema del Festival; una frase que se desprende un poema de Juan Calzadilla, quien tomará el micrófono como un poeta más para leer sus versos y mostrar su poesía experimental que tendrá un espacio especial en esta edición del evento.
El presidente de la Casa de las Letras Andrés Bello, Luis Alberto Crespo, manifestó que este año se quiere privilegiar a la poesía experimental que es “no sólo la poesía que se habla sino la poesía que se grita, la poesía que se gesticula, que se baila la plástica, la música, todos los lenguajes de la poesía en la medida que se pueda”. Como muestra de ello visitarán el país el poeta, artista y diseñador uruguayo Clemente Padín, la poeta ecuatoriana Margarita Laso quien también es cantante, la chilena Elizabeth Neira quien se adentra en el arte visual, el boliviano Ángel Zuaznabar quien además es artista plástico, el peruano Lino Bolaños quien es autor de cientos de canciones , cantatas y una opera de rock.
“Este Festival Mundial de Poesía es la aclamación de la dignidad del hombre, de la libertad por encima de todas las mezquindades”, expresó Crespo.
El presidente de la Editorial El Perro y La Rana, Miguel Márquez, anunció que conjuntamente con Monte Ávila Editores presentarán unos 30 títulos de autores venezolanos e internacionales dentro del Festival de Poesía. Por su parte, el poeta homenajeado, Juan Calzadilla, además de confesar el honor que siente llevando el peso de “homenajeado” y destacar su motivación por resaltar los lenguajes que van más allá del verbo y la gramática, expresó la particularidad de este festival: “Es muy interesante lo que puede pasar en esta oportunidad dada la cantidad de poetas que vienen y las lenguas que van a estar representadas de todos los continentes”, agregó quien confesó que participará como un poeta más dentro de este evento. “Yo soy muy poco protagónico, pero creo también que, utilizando la frase de Kafka: Nadie es escritor antes de morir.
Entonces está una primera prueba para ver si sobrevivimos a ese juicio implacable que nos da el lector cuando ha pasado bastante tiempo después haber hecho una obra”, indicó.